Cirugía de mínima invasión

Cirugía laparoscópica en Mexicali

La cirugía laparoscópica es una forma de operar a través de incisiones pequeñas, con ayuda de una cámara que muestra el interior del abdomen en un monitor.

No es un procedimiento en sí, sino una técnica. Que sea adecuada para ti depende de la operación que necesitas y de tu estado de salud.

El Dr. Antonio García realizando una cirugía laparoscópica

Cómo funciona

Se hacen varias incisiones pequeñas en el abdomen. Por una se introduce el laparoscopio —un tubo delgado con cámara— y por las otras, instrumentos especiales. Para tener espacio de trabajo, el abdomen se llena temporalmente con un gas (dióxido de carbono), que se retira al terminar.

En qué procedimientos puede utilizarse

La técnica se aplica en distintas cirugías del abdomen. Entre los procedimientos que se valoran en consulta están:

Posibles beneficios

  • Incisiones más pequeñas y, en general, cicatrices menos visibles.
  • Con frecuencia, menos dolor después de la cirugía que con una incisión grande.
  • En muchos casos, menos tiempo de hospital y un regreso más rápido a las actividades.

Estos beneficios no son iguales para todas las personas y dependen del procedimiento y de cada paciente.

Limitaciones y riesgos

No todas las personas ni todas las cirugías son candidatas a laparoscopía. Cirugías previas, ciertas condiciones de salud o hallazgos durante el procedimiento pueden hacer necesario operar de forma abierta. Cambiar a cirugía abierta no es un fracaso: es una decisión para proteger tu seguridad.

Los riesgos generales incluyen sangrado, infección, lesión de órganos cercanos y los relacionados con la anestesia. Te los explicamos en relación con tu caso.

Recuperación

Varía según la cirugía. Es común caminar pronto después del procedimiento; la alimentación, el manejo del dolor y el regreso al trabajo o al ejercicio se indican de forma individual.

FAQ

Preguntas frecuentes

Varía según el procedimiento y la persona. Muchas cirugías laparoscópicas permiten caminar el mismo día y una recuperación más cómoda que la cirugía abierta, pero el momento de volver al trabajo, cargar peso o hacer ejercicio lo indica tu cirujano según tu caso.

Toda cirugía causa algún grado de molestia. Con frecuencia el dolor es menor que en la cirugía abierta y se controla con los medicamentos que indique tu médico. Algunas personas sienten molestia en los hombros por el gas utilizado, que suele ser temporal.

Sí, aunque suelen ser pequeñas. Su tamaño y número dependen del procedimiento.

No. Depende del procedimiento, de tus antecedentes y de lo que se encuentre durante la cirugía. En la valoración te explicamos qué técnica es la más adecuada para ti.

Da el siguiente paso con información clara

Agenda una valoración para revisar tu caso y conocer tus opciones.